ASPECTOS BÁSICOS DE LA MEDITACIÓN

Para desarrollar todo lo que nos planteamos en nuestras vidas necesitamos de todo el potencial de nuestro cerebro. La meditación es un hábito que nos servirá para reconocernos a nosotros mismos y conectarnos con nuestra propia esencia. Hay muchos mitos sobre la meditación como pensar que es solo para personas muy espirituales o que es una pérdida de tiempo. Pero se ha demostrado científicamente que la meditación actúa fisiológicamente sobre el cerebro desarrollando en él aquellas áreas que nos brindan mayores beneficios para nuestra salud tanto física como mental.

El objetivo final de la meditación es tener la posibilidad de vivir una vida en plenitud. Para esto deberemos desarrollar una disciplina constante, porque necesitaremos adaptarnos a esta nueva experiencia. La mayoría de las personas estamos constantemente confinados en una vida de rutinas que son las que nos ofrecen los resultados que estamos obteniendo en realidad, y la mejor manera de cambiar esa realidad es cambiando primero nuestra propia mentalidad sobre lo que es la realidad. No podemos olvidar que la realidad la experimentamos primero en nuestro cerebro, así que deberemos acostumbrarnos primero a trabajar en él para traer a nuestro plano material  lo que deseemos obtener de nuestra esencia espiritual.

BENEFICIOS DE LA MEDITACIÓN

La meditación trae muchos beneficios para nuestra salud física y mental. Mejora la salud tanto como el ejercicio y una buena alimentación. Además,  se han encontrado beneficios físicos en nuestro cerebro gracias a la meditación que nos ayuda a bajar nuestros niveles de estrés y mejorar nuestra concentración. Incluso la meditación sirve para ayudarnos a superar malos hábitos, para hacernos más felices y para desarrollar y entrenar nuestra mente con las nuevas cosas que queramos adaptar a nuestras vidas gracias a la repetición de frases que inculcaremos en nuestra mente para la consecución de algo, o cambios que deseemos efectuar en nosotros. La meditación es tan poderosa que nos puede ayudar a cambiar nuestros patrones de pensamientos adquiridos desde la infancia.

Pero el principal objetivo de la meditación debería ser conectarnos con nuestra esencia espiritual donde nos unimos con la inteligencia infinita para obtener de ella la paz, tranquilidad y el poder que habita en nosotros y que generalmente no reconocemos por estar atrapados en nuestra vida cotidiana. Ese poder infinito que habita en nosotros nos puede ofrecer claridad mental para entender quiénes somos y lo que podemos lograr. Esto requerirá tanto trabajos de meditación sanadores de nuestro pasado que nos ayuden a entender por qué estamos en el lugar que nos encontramos ahora, como de ejercicios de atracción a nuestra vida de las cosas que deseamos obtener tanto espirituales como materiales.

 

CÓMO MEDITAR

La meditación es un ejercicio que se irá haciendo más fácil a medida que más lo vayamos practicando. Muchas personas al imaginarse un maestro budista estando horas y horas en silencio, creerán que ellos nunca lo podrán lograr, pero en realidad es posible ir adecuando la meditación a nuestras capacidades para ir desarrollando el hábito hasta que sea algo mucho más natural en nosotros. Pero en realidad no hace falta muchas horas de meditación. Es recomendable comenzar por unos pocos minutos al día para ir desarrollando una mayor capacidad de concentración e ir adquiriendo el hábito, y así será más fácil para nosotros ir aumentando paulatinamente el tiempo que dedicamos a esta práctica.

La manera de realizar la meditación es muy variable. Hay diferentes tipos de meditación dependiendo de la experiencia y práctica de cada persona, pero podemos comenzar por las más comunes que se centran en concentrar nuestra atención  en la respiración y controlarla como una manera de relajar nuestra mente. Ya verás que tu mente es muy distraída, pero el principal objetivo de este método es calmar tu mente para que no divague en los quehaceres de tu vida cotidiana ni en los problemas que debas enfrentar prontamente. Lo que buscamos es simplemente estar, con nuestra consciencia enfocada en lo que sucede con nuestro cuerpo. 

 

El poder del silencio.

En ocasiones el solo hecho de pensar que debemos permanecer unos minutos en silencio para realizar los ejercicios de meditación nos abruma. Siempre en la vida vamos evitando confrontarnos con nosotros mismos y con nuestra realidad.  Pero enfrentarnos a ese silencio es lo que nos dará la fortaleza para encontrarnos y conocer realmente quienes somos, conocer nuestras debilidades y descubrir nuestras fortalezas. En nuestro silencio está nuestra verdadera realidad. Meditando, nos alejaremos de todas aquellas distracciones que buscamos a veces de manera consciente para que nos saque de nuestra dura realidad, pero evitando enfrentarnos a nuestros temores no podremos encontrar las soluciones para deshacernos de ellos.

 

Meditamos para conocernos a nosotros mismos. Conociéndonos a nosotros mismos podremos amarnos y así amar a los demás.  Esto es lo que nos puede ofrecer este magnífico mundo de la meditación. Encontraremos la esencia de todo el universo, lo que algunos llaman Dios, que en realidad vive en nosotros. La meditación nos sirve para purificarnos del ego. El ego es esa máscara que nos ponemos para mostrarnos para esconder nuestras verdaderas necesidades y nuestros verdaderos temores. Sin ego podremos mostrarnos tal como somos, porque sabremos que en esencia somos amor, pero vaya que tendremos que trabajar bastante para sacarnos de nosotros esas creencias que tenemos desde nuestra infancia que nos autoimpone límites. La meditación nos ofrece en medio del silencio profundo una manera de escavar dentro de nosotros y corregir esas creencias limitantes que no nos permite ser los verdaderos seres de luz que llevamos dentro.

 

UTILIZA VISUALIZACIONES Y MANTRAS

En el libro El secreto de la ley de atracción, Alberto Marpez y Marisa Callegari nos enseñan técnicas para utilizar la meditación como fórmula para atraer a nuestras vidas todo aquello que deseamos con el poder de enfocar nuestros pensamientos en ello. Ya sea metas que deseemos alcanzar o bloqueos internos que queramos eliminar, se nos enseña varias fórmulas que podemos incluir a nuestra rutina de meditación.  En este aspecto es de mucha utilidad utilizar varios ejercicios de visualizaciones y repetición de mantras, que nos ayudarán a implementar en nuestro cerebro la semilla de lo que deseamos. En este libro se enseñan varios tipos de visualizaciones y mantras que se acomodarán mejor al logro o cambio que deseemos obtener.

El poder que tienen estas visualizaciones y mantras, es que por medio de la meditación estamos preparando nuestro cerebro para reacondicionarlo a lo que queramos incorporar en él. Y esta repetición de imágenes o frases constantes mientras ingresamos en un estado de trance, realiza esa labor. Necesitas una frase de oración o un mantra que te servirá como instrumento para limpiar tu mente, preocúpate porque esa frase sea positiva y afirmativa, como si el motivo de tu deseo ya se hubiera cumplido. Y las imágenes, pueden ser más fuertes que las palabras. Visualízate en posesión ya de tu deseo o acudiendo a tu pasado a sanar las heridas que debas sanar. Todo esto ayudará a tu cuerpo a tener las sensaciones que tendrías cuando hayas obtenido tu deseo, porque lo que tu mente cree, tu cuerpo lo manifiesta.

 

CENTRA TU ATENCIÓN EN EL PRESENTE

Este artículo ha sido un breve paso por los aspectos básicos de este apasionante mundo de la meditación. No esperes a tener todo el conocimiento necesario para comenzar, pues aprender este ejercicio es como aprender a montar en bicicleta. Debes empezar a dar los primeros pedalazos y ya te irás soltando cuanto más lo practiques. Por ahora concéntrate en enfocar tus pensamientos en el presente. Para esto solo busca un lugar tranquilo, ponte cómodo, relaja tus brazos, cierra tus ojos y pon toda tu atención en tu respiración para enseñar a tu mente a enfocarse en el presente. Esta es la práctica más sencilla que encontrarás para realizar la meditación, pero a la vez te servirá como ejercicio para ir aumentando tu capacidad de concentración. Ayuda a tu mente a encontrar la paz y la tranquilidad que tanto necesita. No te frustres si al principios de cuesta concentrarte. Puedes intentar también centrar fijamente tu mirada en la luz tenue de una vela o en el centro de una flor sin pensar en nada mas que en lo que observas. En el futuro podrás concentrar tu mente en el presente incluso mientras realizas tus labores cotidianas. 

Como ya se dijo, notarás que tu mente es muy inquieta y no será fácil controlarla. Si notas que tu mente se distrae, solo vuélvela a la atención de tu respiración para que la amaestres hasta que ya sea algo natural para ti. No busques la perfección. Si puedes seguir el ritmo natural de la respiración eso es meditación. No juzgues si lo haces bien o mal, solo practica constantemente y comenzarás a ver los resultados en tu vida.  Tu cerebro como cualquier músculo de tu cuerpo necesita ejercitarse y con la meditación notarás que podrás pensar con mayor claridad y descansarás de los afanes de la vida cotidiana. Que mejor motivos que estos para comenzar a practicar la meditación cuanto antes. En fin, meditamos para conocer lo más profundo de la vida y esto es lo que esperamos obtener de la meditación, traer hacia nosotros lo mejor que la vida nos tiene guardado en lo más profundo de nosotros mismos.

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