¿CUÁNDO ES BUENO SER EMPLEADO?

La mayoría de las personas consiguen un empleo más por necesidad que por gusto, y no sienten que ganen lo suficiente para cubrir su calidad de vida. Sin embargo el empleo sigue siendo la principal fuente de ingresos. Quienes nos decidimos enfrentar el reto de construir nuestro futuro sin depender de un empleo soñamos con ser realmente independientes y poder avanzar más rápidamente hacia la consecución de nuestros sueños. Pero lamentablemente, muchas veces esos deseos de libertad se ven obstruidos porque llegar a ser empresario también trae muchos retos. Entonces, ¿Cuándo es bueno ser empleado?

En nuestro artículo titulado Renuncia a tu empleo y construye país, mostrábamos el camino que debe seguirse si quisiéramos pasar de ser empleados a dueños de negocios, y concluíamos que la mayoría de las personas decidían simplemente ser empleados toda la vida por una falta de visión que les permitiera soñar en luchar autónomamente por sus sueños. Este en si no es un mal motivo para querer ser empleado y decíamos que igualmente la economía de un país necesitaba también de empleados comprometidos. El mayor problema radica es en la mentalidad del empleado, que por lo general es de conformismo y falta de grandes ideales.

Dentro del grupo de personas que son empleadas porque no sueñan con ser empresarios, están quienes aman realmente su trabajo. Aunque en verdad la mayoría de ellos podrían combinar su amor por lo que hacen en sus empleos, con un amor por compartir eso que aman con otras personas y esto entonces los haría emprendedores. Pero si amas tu empleo es una buena razón para ser empleado. Y sé que de hecho, hay personas que aman su empleo y creen aportar más valor en él que el que aportarían trabajando por sus propios sueños, o quizá les resulte difícil aplicar lo que hace en un mundo empresarial. En todo caso, ser feliz es lo importante ya sea como empleado o como dueños de negocio

Pero ahora quiero que consideremos algunas ocasiones en que es conveniente ser empleado aun cuando nuestro sueños sean muy superiores.

TRABAJAR PARA ADQUIRIR CONOCIMIENTO

Incluso los grandes empresarios a nivel mundial han reconocido la importancia de haber tenido empleos que le ayudaron a ellos a conocer mejor muchos aspectos de la vida empresarial que ellos sabían debían desarrollar para construir sus propias empresas. Incluso Robert kiyosaki, en su libro Padre Rico Padre Pobre, en un capítulo titulado exactamente,  “trabaje para aprender”, recomienda tomar empleos que sabes que no vas a hacer por el resto de tu vida pero que te servirán para adquirir conocimientos que necesitarás para desarrollar tu negocio. Habilidades como liderazgo, atención al cliente, ventas, relaciones públicas son algunas de las que tenemos que desarrollar para emprender y las adquiriremos tanto en reuniones sociales como en empleos que nos exijan estas capacidades.

Yo podría agregar que se puede obtener empleos en que se adquieran habilidades técnicas en algún oficio que quiera desarrollar profesionalmente. En todo caso, sabemos que como empleado usted puede concentrarse en saber muy poco sobre una sola cosa, lo que puede permitirle convertirse en experto en ello. No subvalore el poder de ese conocimiento que está adquiriendo, y preocúpese por aprender cada día más de los retos que ese empleo le ofrece. Esto será mucho más fácil, si usted comprende que ese empleo es solo algo temporal, un paso más para llegar a la meta deseada, y no un fin en sí solo. No solo trabajar por dinero, sino por el aprendizaje obtenido, ya lo pone a usted por encima del promedio de los empleados que solo trabajan para vivir y viven para trabajar.

TRABAJAR PARA ADQUIRIR CAPITAL

Otra de la mentalidad de pobreza de los empleados es que trabajan solo para darse gustos. Por eso es que son en la mayoría de las ocasiones los empleados quienes se ven involucrados en créditos que no son capaces de pagar, porque ese deseo de reconocimiento y de complacer sus propios caprichos no les permite tener la paciencia que tiene alguien con una mentalidad más emprendedora y con visión a futuro. Esto claramente no les permite tener un colchón financiero que le pueda permitir algún día construir su propio negocio, o por lo menos ahorrar para tener una vida económicamente más digna.

Pero un empleado con una mentalidad emprendedora sabrá que su objetivo en esta vida no es ganar para gastar. Con la idea de un proyecto empresarial en la cabeza, ser empleado nos permite adquirir diligentemente el capital que necesitaremos para tal fin. En este aspecto, haber comenzado una buena educación en finanzas personales y emprendimiento nos servirán para tener la conciencia de que un proyecto se construye paso a paso con mucha paciencia y perseverancia, pues ese dinero ahorrado para ese fin, no durará mucho en una persona que ceda ante las tentaciones  de querer obtener resultados inmediatos.

CONSTRUYE TU NEGOCIO A LA PAR DE TU EMPLEO

Otra de las situaciones en que es conveniente ser empleado aun cuando tengas una mentalidad empresarial, es precisamente teniendo ese empleo como base mientras construyes tu propio negocio. En este caso tendrás la limitante del tiempo, porque contarás con muy poco tiempo libre para dedicarle a tu nuevo proyecto, pero la seguridad de ingresos que te da el empleo, te permite tener mayor tranquilidad a  la hora de tomar decisiones en cuanto a tu negocio. No es lo mismo tomar una decisión pensando que de ella depende tu sustento básico, que tomarla con la claridad de que esa decisión puede resultar acertada o no, pero igualmente tienes tu sustento para el mes asegurado.

Yo sé que en este punto habrá quienes opinen que es necesario “quemar las naves” como quien va por todo o nada. Pero he podido vivenciar, que este modo de pensar puede convertirse en un arma de doble filo, sobre todo para las personas que aún no tienen la educación necesaria ni para quienes no tienen claramente definido un buen plan de acción. En realidad la mayoría de los ricos hicieron sus fortunas en los tiempos libres. Esto también requiere una fuerte convicción de lo que se desea, porque no será fácil dedicar los momentos que antes ocupabas en tus tiempos de ocio, para empezar a construir algo que sea tuyo. Todo este proceso  de construir tu negocio a la par de tu empleo es el centro del artículo anteriormente mencionado (Renuncia a tu empleo y construye país)

BUSCA EMPLEO PARA COMENZAR DE NUEVO

El gran temor de la mayoría de personas que nos arriesgamos a buscar algo diferente para nuestras vidas es el de sentir que fracasamos. Para muchos, una señal de fracaso puede ser tener que volver a comenzar de nuevo y tal vez volver a ser empleados. Aunque si has vivido el proceso con verdadera entrega, seguramente son muchos los aprendizajes que habrás obtenido, y seguramente tu vida no volverá a ser la misma. No solo como emprendedor sino como persona, mirarás la vida de un punto de vista muy diferente. Recuerda que no es el solo hecho de ser empleado lo que se puede presentar como un obstáculo, sino la mentalidad que la mayoría de ellos tienen que no les permite progresar.  Pero si tú has recogido todo ese aprendizaje, aunque seas empleado nuevamente, tu visión de emprendedor no se cegará.

Es muy probable que una serie de errores cometidos o una mala elección de tu emprendimiento, te lleve en definitiva a tener que dejar el barco. De alguna manera tendremos que pagar por los errores cometidos. Pero si abandonas el barco no significa que debas perder de vista tu próximo puerto. Esa empresa que debiste abandonar, es ese barco; pero tu destino es la libertad financiera. Seguramente habrá muchas otras maneras de llegar allá. No temas empezar de nuevo y reenfocar tu rumbo, y si para ello debes ser empleado nuevamente, apaláncate en él para volver a empezar.

Volver a empezar no es fracasar.

La mentalidad emprendedora está dentro de ti. No puedes permitir que ese traspié que puede significar volver a ser empleado te cierre todas las puertas y no te permita seguir visualizando el futuro que tenías para ti. A veces esto nos sirve incluso para enfrentarnos a mejores oportunidades. De hecho en ocasiones nos aferramos a un empleo propio como si fuera nuestra única oportunidad de ser libres, cuando en verdad no hay mucha diferencia entre un empleo propio y un empleo ajeno. Pero el orgullo de sentir que éramos quienes construíamos nuestro destino,  nos hace sentir que retrocedemos mucho si humildemente aceptamos que no pudimos convertir ese autoempleo en un verdadero negocio. Es mejor dar un paso al costado antes que ese pequeño negocio nos esclavice más que un empleo, con la falsa ilusión de empoderamiento que nos da nuestra autonomía.

No pierdas de vista tus sueños. Ser empleado es solo un paso necesario para alcanzarlos. Sé diligente en tu empleo sin olvidar tus sueños de libertad y la vida que deseas, y podremos unir los puntos nuevamente hasta que nos lleven al lugar que merecemos y que tanto hemos buscado. Sea como empleado o como dueño de negocio, lo que te saca a flote son tus sueños, sin ellos no encontrarás motivos para levantarte cada día y luchar. ¿O es que acaso crees que cuando seas dueño de un verdadero negocio dejarás de encontrar dificultades? Mantén tus sueños intactos para que cada paso dado sea con la alegría de sentirte un paso más cerca de ellos incluso cuando debas empezar nuevamente.

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