EDUCACIÓN, PLANEACIÓN Y ACCIÓN (EPA)

En la vida hay maneras de hacer las cosas bien y hay maneras de hacerlas mal. A la hora de emprender sucede igual. Siempre la mejor manera de hacer las cosas es con un sistema que ya esté probado que funcione y ahora les quiero presentar un sistema que yo lo llamo EPA (así como gritaba el abuelo Simpson en la película), pero este tiene otro significado y son las siglas de educación, planeación y acción.

Como nuestro objetivo es luchar por nuestros sueños y trabajar fuertemente por ellos debemos hacer que nuestra experiencia como emprendedores sea lo menos traumática posible, y ese es el propósito de este sistema. Puede aplicarse tanto en negocios tradicionales, marketing online, mercadeo en red, comercio electrónico, inversiones fórex o bolsa y en cualquier proyecto que queramos emprender.



UN SISTEMA PROBADO

Como ustedes ya saben mi objetivo con estos artículos es compartir los conocimientos que he adquirido de varios maestros gracias a la lectura, eventos presenciales y mentorías, y en muchos casos comprobados de emprendedores exitosos se puede observar un sistema como este (aunque el nombre se lo he dado yo) aplicado por ellos mismos y recomendado a todos sus discípulos. La ventaja de este sistema es que lleva un proceso necesario para actuar conscientemente y conociendo muy bien cuál será el siguiente paso en nuestro proceso.

Sabiendo de la necesidad cada vez más imperiosa de emprender para ir saliendo poco a poco de la vida rutinaria que conlleva el ser empleado trabajando para los sueños de otro, y la conciencia que cada vez más personas están tomando sobre la importancia de controlar su realidad financiera, muchos ahora están queriendo tomar el control de su vida profesional y han querido desarrollar una empresa propia. Esto hoy en día es más fácil con la oportunidad que nos brinda el internet y las redes sociales. Incluso los negocios tradicionales se están viendo favorecidos por estas herramientas.

El emprendimiento está al alcance de todos

Así como las tecnologías de este siglo ayudan a la creación de empresas, también pone a disposición de todo aquel que realmente lo desee, sistemas pedagógicos para tal fin. Todas las falencias que en temas empresariales ofrece la educación tradicional, son solventadas por la educación adquirida particularmente si estamos dispuestos a tomar nuestra formación en serio.

Todos estos aspectos han hecho que haya un auge aún mayor de personas deseosas de construir su libertad en base a su propio conocimiento. Esto es bueno en el sentido que genera una ambición necesaria para comprometernos con nuestros sueños, pero a la vez produce un efecto en personas que ahora ven todo más fácil y creen poder hacer las cosas a su manera, y se estrellan con un muro cuando ven que aunque se hayan facilitado mucho las cosas aún hay unas reglas que hay que seguir para ser exitosos. Ahí es donde entra nuestro sistema EPA.

 

EDUCACIÓN

Nuevamente la educación se presenta como la base angular de todo lo que queramos hacer en nuestra vida. Pero en esta ocasión me refiero a la educación específica de las actitudes que necesitemos para desarrollar nuestro proyecto. A no ser de que seamos genios y estemos creando el nuevo Facebook seguramente habrán muchas más personas que estén desarrollando un proyecto similar al nuestro. Esto es bueno porque significa que lo que estamos por iniciar está siendo rentable para otros y por supuesto puede ser rentable para nosotros también.

Nuestra tarea es aprender directamente de esas personas que nos pueden enseñar las claves del oficio que vamos a realizar. Ellos serán nuestros guías y nos evitarán caer en los mismos errores que tal vez ellos cometieron. Nos dirán qué cosas les funcionó para comenzar con pie derecho y nos irán preparando para los retos que se nos vendrán más adelante. Este aprendizaje va a ser muy importante para los siguientes pasos de nuestro sistema de emprendimiento, y debe ser siempre el primer ítem en este proceso, pues en este caso el orden de los factores sí altera el producto final, pues los siguientes puntos de nuestro sistema van especialmente cohesionados con la educación que hemos recibido inicialmente.

Es posible que en este punto debamos hacer nuestra primera inversión económica, pero que esto no nos detenga, sobre todo si podemos garantizar un mentor que esté pendiente personalmente de nuestro proceso. Tener a nuestra disposición  una persona con resultados ya comprobados dispuesto a solucionarnos todas nuestras dudas particulares realmente será una muy buena inversión y nos dejará el camino libre para nuestro segundo paso.

 

PLANEACIÓN

Teniendo ya las bases de la educación y con un esquema de lo que debemos hacer, tendremos que organizar esas ideas en un plan de acción. Las enseñanzas obtenidas servirán como guías mas no podrán ser una réplica exacta de lo que nosotros hagamos. Muchos aspectos fundamentales serán la base de nuestro proyecto porque hay leyes que rigen todos los proyectos en general, pero hay una parte técnica a la que le iremos poniendo nuestro toque personal sin salirnos mucho del camino preestablecido por nuestro guía.

 En esta parte del sistema de emprendimiento será muy importante ir analizando cada detalle  de nuestro proyecto y hacernos un mapeo mental de lo que pretendemos lograr y en cuánto plazo. Siendo realistas nos tomaremos nuestro tiempo para ponernos metas alcanzables. Como es algo que te apasiona quizá pasarás noches en vela cavilando con todas las posibilidades que puedas imaginarte y hasta soñarás un poco. Quizá muchos de esos sueños te abrumen y comiences a creer que no es posible, pero ¡claro que es posible! Solo recuerda ir un paso a la vez. Está bien que sueñes, pero recuerda que para llegar a conseguir tus sueños tendrás que dar el primer paso.

Este también es un buen momento para planear tus métodos de trabajo. ¿Quiénes formarán parte de tu equipo o empezarás tú solo?, ¿cuánto dinero necesitas para comenzar y cuánto esperas recuperar y en cuánto tiempo?. Sé consciente que un negocio incipiente se puede desangrar financieramente con mucha facilidad. Trata en lo posible de no depender de las ganancias de tu negocio para comenzar y hasta sería bueno que reinvirtieras tus ganancias.

Prepárate para tomar decisiones

Lo que sí es importante es ir midiendo el crecimiento de tu negocio y el potencial de su monetización basado en otros indicadores dependiendo del tipo de negocio que tengas. Por ejemplo si tienes una tienda de zapatos no necesariamente generes muchas ventas los primeros meses, pero sí puedes ver que cada día tienes más personas interesadas en tus zapatos. Esto no te da dinero ahora, pero sí es potencialmente una venta futura. Toma en cuenta este tipo de indicadores y no las ventas persé para medir la viabilidad de tu proyecto los primeros meses de vida. Pero sí que son necesarias las mediciones incluso por si debes tomar decisiones definitivas.

Antes de comenzar en propiedad tu negocio algunas cosas deben quedar claras. Debes tener en cuenta ciertas reglas de juego que se pueden ir modificando en el camino, pero ante cualquier circunstancia ya debes haber planeado qué decisión tomar. Una clave en los negocios es prever una crisis antes de que esta sea una realidad. Adelántate a las circunstancias. Todos queremos que te vaya bien, pero eso dependerá mucho de tus jugadas previas como en una partida de ajedrez.

 

ACCIÓN

Es sustancial para mí dejarte claro la importancia de este punto del sistema sin quitársela a los dos anteriores. No podemos entrar en acción sin conocer cómo, ni cuándo o por qué. Pero tampoco podemos pasarnos toda la vida estudiando hasta la última coma para que todo nos quede completamente claro. Ni podemos planear cada mínimo detalle para poder estar seguros de comenzar. Tanto la educación como la planeación se irán complementando con la acción.

Actuar en el momento oportuno te irá aclarando las ideas que quizá no comprendiste mientras te capacitabas para hacerlo. Incluso puede ser que en el momento de recibir tanta información no sabías dónde entraba eso en juego, pero ahora que estás en él puedes ir acomodando todas las piezas mejor. Por ponerlo de un modo, mientras aprendes tienes toda esa información en tu cabeza, pero a medida que vas desarrollando tu proyecto le irás encontrando utilidad a esa información. Demasiada información sin acción no sirve de nada.

Y algo parecido pasa con la planeación. Es importantísimo tener ideas claras de qué hacer y cómo hacerlo, pero puede suceder que el exceso de planeación te lleve a la indecisión. Cómo dice mi sabia esposa: “la única manera de saber es haciéndolo”. Solo sabremos lo que necesitaremos a medida que vamos avanzando en el proceso.

No hay resultados sin acción

 

La acción es realmente la que mostrará los verdaderos resultados de nuestro proyecto. Todo lo anterior son las bases sólidas que necesitamos para una edificación sólida. A medida que vamos actuando le daremos la real importancia al habernos educado adecuadamente y haber planeado de antemano ante circunstancias que probablemente se presenten.

Hay personas que no quieren actuar hasta no estar seguros que les irá bien. Esa seguridad en el mundo empresarial no existe. La única seguridad que podemos tener es estar preparados ante cualquier circunstancia y tomar las mejores decisiones. Actuemos e iremos avanzando confrontando lo que se nos venga gracias a la educación y a la planeación previas. ¡MÁS VALE HACER QUE SABER!



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