PROCESO DE AUTOEVALUCIÓN

En el avance de nuestro desarrollo personal necesitaremos llevar a cabo un proceso de auto evaluación que nos permita evaluar nuestro progreso o nuestras áreas de mejora. Este proceso de evaluación propio tiene más complejidades que el proceso de evaluación que haríamos en un proyecto de emprendimiento, pues no tendremos indicadores claramente establecidos como pueden ser los números o el progreso y desarrollo de una empresa. Esto no le quita para nada importancia a llevar este proceso para autoevaluar en este caso nuestro proceso con nuestro proyecto de vida y desarrollo personal.

Lo que buscamos cuando iniciamos un proceso de desarrollo personal es desarrollar nuestro potencial del punto donde nos encontramos hoy al punto donde podremos ser la mejor versión de nosotros mismos. Ese camino que debemos recorrer hasta llegar allá está obstaculizado por nuestras creencias limitantes y tenemos que adaptarnos a las nuevas costumbres que nos ayudarán a llegar. En definitiva lo que buscamos es crecer tanto en el ámbito personal, como en el laboral o profesional, en el ámbito familiar y social; donde todo nuestro progreso se verá reflejado.



GUIATE POR TUS PROPIAS REGLAS Y VALORES

Está bien que queramos escuchar la opinión de los demás en algunos aspectos de nuestro proceso, sobretodo de personas que tengan autoridad para corregirnos, pero nuestra autoevaluación debe darle prioridad a nuestras propias reglas y valores. La convicción de que luchamos por nuestros verdaderos valores y bajo nuestras propias reglas, sin que estas sobrepasen  las reglas de la convivencia en sociedad, tomaremos esto como punto de partida para evaluar nuestro proceso. Bajo nuestros propios criterios podremos definir qué está bien y que está mal, qué es positivo o negativo, y en definitiva todo lo que es de nuestro interés para nuestro propio desarrollo.

La idea es desarrollar nuestro propio juicio. Tener nuestro propio criterio para ser los protagonistas de nuestra historia. Haciéndonos responsables de nuestro destino. Solo teniendo una idea clara de lo que queremos lograr con nuestra vida podremos saber realmente cual será nuestro avance, de lo contrario será una tarea inútil. Basándonos en nuestras propias reglas y valores definiremos si estamos siendo fieles a nuestro proyecto de vida, y la forma de lograrlo, para llegar a nuestra meta planteada. Tú mismo tienes la llave para desarrollarte y crecer.

 

Buscaremos lo que deberemos cambiar para mejorar y crecer.

Ahora teniendo claro nuestro destino y nuestro plan de acción podremos ir identificando más claramente lo que debemos cambiar para mejorar y crecer. Dentro de nuestros últimos artículos hemos hablado mucho de la importancia de conocernos nosotros mismos, y acá nuevamente sale a relucir este concepto que Sócrates identificó como el primer paso para realizar un verdadero cambio en nosotros. Así seremos conscientes de los cambios que deberemos realizar. Todo lo que no te permite llegar a tu meta debes cambiarlo o eliminarlo y con el tiempo notarás que todo eso que antes creías indispensable para ti, dentro de tu nueva perspectiva de vida ahora pierde todo significado

Y dentro de todo ese autoconocimiento habremos de identificar nuestras metas, propósitos y objetivos, que serán nuestros indicadores para medir nuestro avance. Es importante también saber elegir lo que será nuestro proyecto de vida, porque de acuerdo al entusiasmo y al conocimiento que desarrollemos sobre lo que será nuestro proyecto de vida, se nos hará más fácil ir avanzando en nuestro proceso de desarrollo personal, o en su defecto, reconocer cuales son nuestros errores a corregir. Estar entusiasmados con lo que es nuestro proyecto de vida nos permitirá estar mejor enfocados y dispuestos a realizar los cambios que debamos realizar en nosotros.

 

ASUMA LA COMPLETA RESPONSABILIDAD DE SUS ELECCIONES

También en nuestro artículo anterior (sé el protagonista de tu historia) veíamos la importancia de hacernos responsables de nuestras decisiones, y en el caso de nuestro proceso de autoevaluación, deberemos tomar completa responsabilidad por las decisiones de hacia dónde queremos llevar nuestra vida.  Nuestro proyecto de vida debe ser una decisión consciente para tener mayores argumentos a la hora de realizar cambios en nuestra vida. Es más fácil hacer elecciones sobre nuestra vida teniendo claro lo que queremos hacer, que siendo solo reactivos ante las circunstancias.

Dentro de esas elecciones que deberemos tomar será necesario partir de nuestro autoconcepto para identificar nuestras debilidades y cualidades. Aceptar que tenemos unas áreas de mayor competencia que otras nos permitirá actuar consecuentemente para desarrollar aquellas áreas en las que somos fuertes, mientras comenzamos a desarrollar las que no nos sentimos más cómodos pero que igual necesitamos para nuestro desarrollo. Para que una autoevaluación sea completa debe exigir esfuerzo para desarrollar nuevas habilidades y rutinas de éxito en nuestras vidas. O quizá debamos elegir también aquellos hábitos que nos detienen.

 

DIFERENCIAS ENTRE UNA EVALUACIÓN BASADA EN EL EGO Y OTRA BASADA EN NUESTRA CONCIENCIA

Claramente hay varios puntos de vista para hacer nuestra autoevaluación.  Un punto de vista puede ser enfocados desde el ego que no lleva en la mayoría de los casos a creer que no somos culpables de nuestras consecuencias, y que no podemos mejorar en nada. El ego es importante para creernos capaces de lograr lo que deseemos, pero si nuestro ego únicamente lo utilizamos para creer que somos perfectos y que todo el mundo debe cambiar menos nosotros, estaremos estancados para realizar los cambios. Una autoevaluación desde el ego será importante únicamente para creer que seremos capaces de superar todo los obstáculos que se nos presenten, pues todo el potencial para desarrollar nuestro propósito de vida está dentro de nosotros, de lo contrario no se nos hubiera dado la inspiración.

Por su parte una autoevaluación basada en la consciencia nos permite mirar con mayor franqueza tanto los avances que hemos logrado, como los retos que se nos vendrán. Conscientemente miraremos hacia nuestro interior y nos compararemos, no con los demás, sino con nosotros mismos antes de iniciar todo este camino de superación personal. Igualmente tomando mayor consciencia de nosotros mismos, podremos entender las razones por las que nos encontramos en este presente, y cómo cambiar esas razones por motivos para continuar. Ser conscientes no puede ocultarnos el poder de cambio que el ego nos inspira, pues tomar consciencia de nuestras fallas es el primer paso para encontrarles la solución.

 

Sea honesto consigo mismo.

Como hemos podido ver necesitaremos de nuestra consciencia, nuestro ego y muy buenas razones para realizar nuestro proceso de autoevaluación. Pero no podemos olvidar la honestidad necesaria para vernos en nuestro espejo interior para saber las cosas que podremos cambiar y las que no. Ya sabemos que todos cargamos con creencias limitantes desde nuestra infancia que nos detienen. Esas creencias no son solo sobre prejuicios hacia los demás o hacia las circunstancias, sino prejuicios hacia nuestras verdaderas capacidades de superación. Deberemos eliminar todas esas creencias preliminares que tenemos sobre nosotros mismos.

No bastará con hacer nuestro propio análisis, sino que deberemos ser realmente sinceros, no solo sobre las cosas que sabemos debemos mejorar, sino, buscando en nuestra esencia las verdaderas capacidades que nos ayudarán a superarnos cada día. De hecho nuestra propia esencia es la que nos ha puesto nuestros mayores anhelos en nuestro corazón, y ayudada por la acción continua, es que hemos logrado avanzar. Mira todo el camino que has avanzado, y pregúntate cuales son las fortalezas que te han llevado hasta este punto, y una vez descubiertas esas fortalezas, serán las que utilizarás para continuar desarrollándote, mientras adquieres destrezas nuevas.

 

LA ORACIÓN Y LA MEDITACIÓN SON EJERCICIOS PREVIOS QUE LE PUEDEN AYUDAR

Como casi todo en el proceso del desarrollo de nuestro potencial como personas, los ejercicios de oración y meditación nos darán una gran ayuda. Aclarar nuestra mente y conectarnos con la inteligencia infinita nos dará claridad sobre el proceso que hemos desarrollado. No podremos realizar una buena autoevaluación si no tenemos los parámetros de medición claramente definidos. Y esos parámetros en el caso de una evaluación tan subjetiva como la personal, se pueden ver alterados por las mismas emociones de la persona que hace el ejercicio de auto evaluación.

Tener la mente clara nos permitirá la objetividad que tanto necesitamos para ser justamente evaluados como si lo hiciéramos con un tercero. El juicio propio puede tender a ser más severo que el que realizamos hacia los demás, pero si observamos todo con los ojos del alma o de la inteligencia infinita podremos discernir con mayor claridad los verdaderos logros que hemos obtenido.

Igual que utilizamos la meditación o la oración en nuestra vida diaria, en el caso de una adecuada autoevaluación nos permitirá medir nuestro avanza teniendo en cuenta vivencias del pasado que puedan estar causando problemas, aceptarnos tal como somos y nuestras verdaderas capacidades, fortalezas y debilidades. Incluso ayudándonos a perdonar algo en nosotros mismos o en los demás. Pero lo más importante, es que estos ejercicios de introspección nos reafirmarán nuestro verdadero destino, y entonces, reafirmando a dónde queremos llegar, podemos descubrir nuestros verdaderos obstáculos y conoceremos la manera de cómo superarlos.



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