PROPÓSITOS, METAS Y OBJETIVOS

Cuando comenzamos una nueva etapa en nuestras vidas, como puede ser al iniciar un año nuevo o después de un acontecimiento  importante para nosotros, nos  proponemos realizar algunos cambios y buscar algunas mejoras en los aspectos que precisemos  un avance. Generalmente a esto lo llamamos propósitos y normalmente son propósitos que, aunque son claramente alcanzables, nos fuerzan en tener cuando menos un plan de acción bien definido para poder lograrlo. Conocer claramente lo que son propósitos, objetivos y metas, nos ayudará a evaluar mejor nuestro proceso, tanto para los pequeños propósitos que nos hacemos cada año nuevo, como para los grandes objetivos que nos planteemos con nuestro propósito de vida superior.

Ya en un artículo anterior hablábamos de la importancia de la claridad de propósito para toda persona en busca de éxito. Allí nos referíamos a ese propósito de vida que nos moverá cada día para seguir adelante. Este tipo de propósito es tan grande que nos dará un sentido a nuestra existencia misma y no dará cabida a interrogantes sobre lo que pretendió  Dios al ponernos en este planeta. Estaremos unidos con la inteligencia infinita para desarrollar aquello por lo que estamos aquí.  Claramente los propósitos que nos imponemos para iniciar un año nuevo son mucho más triviales que este propósito de vida mayor, pero nos ayudarán a entender cómo desarrollar un propósito hasta lograr el objetivo deseado y por eso pretendo desglosar más nítidamente estos tres conceptos.

EL PROPÓSITO

Un propósito debe ser una definición clara y concreta de lo que queremos lograr. Es importante aclarar que, según las propias expectativas de la persona, lo que para uno es un propósito, para otro será solo una meta dentro de un propósito mayor. Generalmente los propósitos que nos planteamos al iniciar un año o para comenzar nuevas etapas en nuestra vida, no son propósitos demasiado elevados como para considerarlos un propósito de vida, pero para una persona comprar una casa puede ser ya de por sí el mayor propósito al que podrían aspirar. Recalco que todo esto está más determinado por las aspiraciones de cada persona.

El propósito debe responder a la pregunta de qué es lo que quiero lograr. En el ejemplo de los propósitos de fin de año, tal vez quieras bajar de peso, viajar, comprar casa, un nuevo negocio; o dentro de un proyecto de vida un propósito puede ser mucho más soñador como ser un referente dentro de algún tema en específico, ayudar a otras personas en algo concreto, obtener libertad financiera determinando claramente cuánto dinero necesitarías para eso o cuáles serían los requisitos que tendrías que cumplir para lograrlo. Pon tus propósitos por escrito para que te sea más fácil determinar tu avance real y evaluar tu proceso.

Lleva el paso a paso  concretamente.

Sabiendo claramente cuál es tú propósito, ahora será necesario llevar un paso a paso concreto. Seguramente necesitarás educarte para poseer más conocimiento en el tema, desarrollar nuevos hábitos, planear cómo llegar a lo que deseas. En sí, debes ver qué es lo que necesitas para cumplir tu propósito y ordenarlos en un plan de acción para llevarlo a cabo, con fechas límite para dar el siguiente paso.  Por ejemplo, si quieres aprender un nuevo arte deberás  comenzar por saber dónde lo aprenderás y  adquirir las herramientas necesarias. También necesitarás horas de práctica y todo esto hace parte del desarrollo de tu propósito. Debes saber cómo y cuándo irás dando cada paso.

Permítete ser flexible en este proceso para que no llegues a perder el ánimo, no querrás que se convierta en una camisa de fuerza, que sea más una carga para ti. Por el contrario, si es algo que realmente deseas debe ser placentero para ti realizar las tareas que te llevarán a tu propósito. Si encuentras obstáculos en el camino busca diferentes opciones.  Aun así será un compromiso contigo mismo donde deberás invertir parte de tu tiempo libre, por eso debes definir claramente los motivos para desarrollar este propósito que sean el combustible que te mantendrán en marcha. Y no olvides poner en práctica los aprendizajes de tus experiencias pasadas que te den información de cómo ser perseverante y mantenerte en el camino. No vaya ser que en un par de meses ya hayas decidido claudicar.

LAS METAS

Una meta va en función de un objetivo y es un hecho en particular que certifica que tu objetivo se ha cumplido. En el desarrollo de un propósito, las metas son  pequeñas victorias que nos irán acercando más a su consecución. De nuevo poniendo el ejemplo de los pequeños propósitos que nos hacemos al comenzar un nuevo año, si tu propósito es viajar, una meta dentro de este propósito es ahorrar el dinero que necesitas. Ese ahorro, representa una meta, y no el propósito en sí. Así, varias metas conllevan a la consecución de tu propósito. De nuevo acá se deben tener en cuenta las reales aspiraciones de cada persona, porque de nuevo cabe recordar que si para una persona su propósito de vida se centra en comprar casa, pues las metas serán todo lo que lo lleve a lograr ese cometido, pero para una persona que tenga un propósito de vida mucho mayor, adquirir una vivienda propia, podría ser que ni siquiera lo considere una meta, sino más bien una recompensa.

Todo cambia de perspectiva según el punto de vista del que se observe. Una casa puede ser una meta para alguien que tenga como propósito ser un inversionista en bienes raíces, entonces esa casa significará su primera meta dentro de ese propósito mayor. Así podemos ver cómo,  cada quien  puede tomar algo como una meta o un propósito. Claro está que tener como propósito de vida  comprar casa, carro o viajar; es una medida muy escasa de todo lo que la vida nos puede ofrecer, pero aun así hay personas que no pueden ampliar su mente hacia propósitos realmente soñadores. En verdad es limitante ver personas que su único propósito de vida se base en cosas materiales. En mi humilde opinión, las cosas materiales deberían ser pequeñas metas en medio de un propósito mucho mayor, o incluso solo una recompensa después de haber trabajado diligentemente para lograrlo.

LOS OBJETIVOS.

Los objetivos determinan las razones por las cuales hacemos algo. Todo lo que realizamos en la vida debe tener una razón de ser. Incluso dentro del mismo desarrollo de nuestros propósitos cada paso dado debe tener un objetivo. En sí un objetivo es la energía que nos mueve a alcanzar algo, ya sea una meta perteneciente a un propósito mayor, o más aun, el mismo propósito debe tener un objetivo claro. ¿Por qué nos propusimos ese propósito?,  ¿qué es lo que deseo lograr? La falta de objetivos claros nos dejarán un sinsentido en cada meta lograda pues no sabremos después de alcanzada esta meta cual será el camino a seguir. Sin objetivos no hay rumbo. Y claramente, la falta de un objetivo nos amarrará cuando intentemos siquiera desarrollar un gran propósito de vida.

Tener objetivos claros nos ayudará a elegir mejor las batallas que deseemos pelear. Elegir un propósito de vida que nos apasione, o enfocarnos en las metas adecuadas para adquirir ese propósito considerando que en realidad todo esté dentro de ese plan de acción que nos delineamos inicialmente, nos ayudará a permanecer más enfocados y a darle una mayor utilidad a nuestro tiempo. Pregúntate constantemente si eso que haces te está acercando más a tus metas y propósitos, de lo contrario delinea nuevamente tus objetivos, y sobre todo evalúa cuál es el objetivo que deseas alcanzar con tu propósito de vida. No temas reconsiderar si tu vida va por el camino que deseas y no temas estar evaluando constantemente tus reales objetivos. Recuerda que el mayor propósito que deberíamos tener es el de ser felices, así que si tus objetivos no están alineados con ese propósito tómate un tiempo para reconsiderar todo.

TODOS NUESTROS SUEÑOS SON ALCANZABLES

Sea cual sea el propósito por el que trabajas cada día, no permitas que la falta de acción y un plan bien definido te detengan en la consecución de tus sueños. Divide tu propósito en pequeñas metas y mantén bien claros tus objetivos. Trabaja dando un paso a la vez y mantén una constante vigilancia sobre tu proceso. En el artículo luchar por nuestros sueños y vivir nuestra historia personal, analizábamos  que es un largo camino el que debemos transcurrir desde nuestro presente hasta alcanzar nuestros sueños, pero así mismo considerábamos que todo el universo confabularía a nuestro favor si descubríamos realmente cual es nuestro propósito en la vida.

Tener sueños realmente superiores nos sacará de la mediocridad de tener pobres propósitos  de año nuevo, que raramente concluimos porque no tenemos la constancia y la perseverancia para alcanzarlos. En cambio nos llevará a desarrollar un verdadero ardiente deseo por propósitos mucho más altruistas y que requieran un mayor compromiso de nuestra parte. El camino en el desarrollo de un propósito es el mismo sin importar su tamaño.  Entonces atrevámonos a soñar en propósitos que realmente saquen lo mejor de nosotros sin dejar de lado las pequeñas metas que nos irán convirtiendo en esa persona. Pero no te conformes con propósitos que no te cambiarán la vida. Esas cosas que todos deberíamos realizar  simplemente porque las necesitamos en nuestra vida cotidiana no deberían considerarse grandes propósitos, lucha por algo que te convierta en el tipo de persona que jamás creíste podrías ser.

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