RENUNCIA A TU EMPLEO Y CONSTRUYE PAÍS

El libro de George Clason, El hombre más rico de Babilonia, comienza con esta sentencia: “La prosperidad de la nación depende de la prosperidad económica personal de cada individuo”. Esto a la vista de las tasas de desempleo tan altas en nuestros países y la dependencia cada vez más marcada de los subsidios gubernamentales para la subsistencia básica de muchas familias, parece más bien una utopía. Pero viéndolo desde un punto de vista analítico es la mejor solución para la economía estatal.

Un buen ejemplo para esto son los empleados. Si tan solo un pequeño porcentaje de nosotros renunciáramos a nuestro empleo para emprender nuestro propio proyecto, ya estaríamos reduciendo en gran medida el desempleo en nuestros países. No solo el mismo hecho de renunciar persé (en ocasiones se necesitan dos para cubrir la vacante de un buen empleado), también generaríamos nosotros empleo y aumentaríamos los ingresos para quienes fueran nuestros proveedores. Todo esto dinamiza la economía de un país.

Pero antes que tu patriotismo te lleve apresuradamente a escribir la carta de renuncia ten en cuenta los siguientes consejos.

EL EMPLEADO EJEMPLO

Puede parecer paradójico pero para pensar siquiera en trabajar por cuenta propia, debes ser un empleado ejemplo. No basta con querer renunciar porque no te sientas cómodo con tu jefe o con tu salario. Si es por eso entonces solo cambia de empleo. Pero si lo que quieres es emprender tu propio negocio más vale que tengas buenas costumbres como empleado, porque necesitarás muchas de esas buenas costumbres cuando ya no tengas jefes.

La mayor dificultad que tienen las personas que quieren comenzar a emprender es que piensan que salen de su empleo para que “nadie les joda la vida”. Esas son las personas que no soportan la menor presión en su trabajo y no consienten que su jefe les reclame algo. Esas mismas personas que llegan tarde sin justa causa y no les importa entrar con una resaca debido a una noche de licor. Cuando estas personas renuncian a su empleo ya no tienen un jefe encima y ¿Qué creen que pasará? Pues que ya no producirán nada porque era de la única manera que hacían algo.

El buen empleado es aquel que llega siempre temprano, que sabe lo que debe hacer aunque su jefe no se lo diga, que está pendiente de solucionar los problemas para hacerle la vida más fácil a las demás personas y hasta se mantiene informado de todos los procedimientos de la empresa para comprender qué papel juega él dentro de la corporación. Estas personas por el contrario son autónomas y saben la importancia de su labor por lo que tendrán más sentido de pertenencia y tomarán su puesto con toda responsabilidad como si la empresa dependiera de ellas.

COMPROMISO A PRUEBA

Constatando ya tu compromiso como empleado, ahora viene poner a prueba tu compromiso con tus sueños. Esta va a ser una parte difícil donde tendrás que dividirte entre la responsabilidad que demanda tu empleo y la necesidad de crear algo que sea tuyo. Es necesario hacer este sacrificio porque obviamente aún dependes del salario que te ofrecen y necesitas ese comodín para comenzar un negocio estable.

 En este momento ya tienes una idea en tu cabeza de lo que quieres hacer. Si le has dedicado tiempo a pensar en cómo mejorar tu situación financiera, seguramente se te han generado muchas ideas de negocio. Puede que aún no tengas claro si será lo que quieres hacer por el resto de tu vida, pero aunque sea un negocio muy pequeño comienza ya. Recuerda que debe ser algo que como mínimo te guste hacer, porque no va a ser fácil llegar de tu empleo y dedicarle el tiempo que antes dedicabas al ocio para comenzar a construir tu sueño. No debes tomarlo como una obligación. Es más, debes estar ansioso que llegue la hora de salir de tu empleo para dedicarte a hacer eso que te gusta.

Es realmente de valientes cumplir en ambas partes. Como ya sabemos que eres un buen empleado seguramente te será más fácil llegar a tu trabajo y realizarlo bien porque ya tienes muchas cosas mecanizadas, pero cuando debas enfocarte en tu proyecto seguramente te enfrentarás a situaciones que antes no habías confrontado y tendrás muy pocas horas diarias para hacerlas rendir. Lo único que le dará combustión a ese proyecto incipiente será tu deseo real y concreto de luchar por tus sueños y por tu libertad.

DEJANDO PUERTO SEGURO

Si todo ha ido bien ya habrán pasado varios meses de mucho sacrificio. Tus deseos de ser emprendedor habrán superado la prueba de fuego y habrás logrado consolidar tu propio negocio con todos los aprendizajes y los retos que esto conlleva. Pero siendo francos ya estás rendido. Quizá tu rendimiento en tu empresa ha disminuido un poco y tendrás que tomar una decisión.

Si has soportado todos estos meses esta doble vida que has llevado es porque seguramente el proyecto que emprendiste ha dado los resultados esperados y estará generando ingresos. Hasta hace que te preguntes ¿y qué pasará si le dedico más tiempo? Pero no te apresures. Si todo va bien deja que siga así por un tiempo. No necesariamente porque vaya bien signifique que dedicándole más tiempo irá mejor, pero sí guarda eso que has construido con tanto esfuerzo como un tesoro valioso… ¡y es tuyo! Guárdalo como un tiquete de salida, como un as bajo la manga o como un seguro que te facilitará las cosas ante un evento inesperado.

No temas cuando llegue el día de luchar por tu libertad

Pero claro, tarde que temprano llegará el día en que debes dejar puerto seguro. Tal vez (como fue mi caso) la empresa te pida renunciar al ver que ya no te puedan esclavizar como ellos quisieran, o tú ya te rindas ante las expectativas  de tomar a tiempo completo tu negocio. O por último, y como debiera ser en un mundo ideal,  ya hayas alcanzado un nivel de ingresos que incluso superen el salario que ganas. Y así deberá ser en adelante cuando quieras emprender algo nuevo.

Ante todas estas posibilidades ten en cuenta que renunciar a tu empleo no es la meta. Por el contrario será un nuevo comenzar lleno de muchas responsabilidades y una realidad diferente. Tan solo ponte a pensar por un momento cómo será tu vida el día después que sepas que ya no contarás con un salario y que la subsistencia, y todo lo que quieras lograr en esta vida serán por completo tu responsabilidad, sin cabida a quejas porque un jefe te maltrata, o porque el gobierno no te ayuda. Y lo que es peor, ya no te puedes quejar porque el salario es muy poco, pues ya no lo tendrás. Lo que ganes será gracias a tu esfuerzo, entonces de ti depende tu futuro financiero de acá en adelante.

EL PLAN B

Claro que hay muchas razones, muy entendibles la mayoría de ellas, por la que una persona no quiera dejar su empleo. Prefieren la seguridad que perciben allí y la entrada mensual de su salario. No quieren salir a aventurar con algo que no están seguros como resultará. Esta palabra “seguridad” es la base de la ausencia de emprendimiento.

Obviamente la economía de un país también necesita de empleados comprometidos como los que referimos en la primera parte del artículo. Si esa ha sido su decisión (en algunos casos el “plan b”), realmente entregue todo de sí para ser ese empleado ejemplar. Dele sentido a su estancia en esa empresa que le da la calidad de vida (en algunos casos una mera subsistencia) que usted no quiere o no puede conseguir por cuenta propia.

Te mereces una vida digna

Además no deje de lado el consejo de la educación que yo tanto promuevo. Aunque prefiera seguirse ganando un salario mínimo en vez de emprender, la educación le dará herramientas para llevar una vida económicamente saludable. Tal vez no consiga todo lo que ha soñado por no salir en busca de ello, pero eso no significa que tenga que vivir una vida miserable. Aplique cosas de las aprendidas en estos artículos y en los libros que espero comience a leer prontamente para que le den una luz de cómo puede vivir dignamente con el salario que gane.

Por último recuerde que solo usted es el dueño de su destino. No pretenda culpar al gobierno ni a nadie por su situación económica. Controle sus gastos y minimice sus deudas. Incremente sus ingresos hasta el punto que sean más que sus egresos y dele la importancia que realmente tiene el dinero en vez de echarlo por un alcantarillado como si no valiera nada. Su calidad de vida depende de ello. Reciba cuando menos estos mínimos consejos y su vida realmente cambiará.

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2 comentarios sobre “RENUNCIA A TU EMPLEO Y CONSTRUYE PAÍS

  1. ¿Alguna vez pensaste en crear un libro electrónico o como un invitado?
    ¿Autoría en otros blogs? Tengo un blog centrado en las mismas ideas que discute
    y me encantaría que compartieras algunas historias / información. Sé que
    mis lectores valorarían tu trabajo. Si estás remotamente
    interesado, no dude en enviarme un correo electrónico.

    1. Agradezco mucho por valorar nuestro contenido. Claro que siempre la idea es llegar con nuestro mensaje al mayor número de personas posibles. Te estaré escribiendo para publicar como invitado en tu blog. Mil Gracias

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